Gyula Halász,  Hungría (1920).

 

Gyula Halász, conocido por el seudónimo de “Brassaï,” nació en 1899 en Brassó, Hungría (Transilvania). Fue hijo de un profesor de literatura francesa lo que hizo que se sintiera muy atraído por París.

Llega a la fotografía de manera autodidacta, comienza estudiando bellas artes en Budapest (1918-1919) y Berlín (1920-1922) y muy temprano frecuenta los círculos formados en torno a Lázlo Moholy-Nagy, Vasili Kandinsky y Oscar Kokoschka.

En 1924 se trasladó a París como periodista y en 1925 entabló relaciones con Eugène Atget, quien se convertiría más tarde en una referencia constante. Primeramente trabaja como periodista, solicitando fotografías para acompañar sus artículos a fotógrafos como André Kertész. Hasta 1930 no se decide a realizar sus propias fotografías.

Gyula Halász se hizo conocer con el seudónimo de “Brassaï”, que significa “de Brassó”, su lugar de nacimiento. Se hizo famoso por sus imágenes de París. En los inicios su carrera era la de un modesto reportero gráfico que se hizo más conocido al publicar escenas de la vida nocturna parisina, “Paris de nuit”, en 1933.

1

Open Gutter – 1933.

2

Avenue del observatoire – 1934.

Algunos de sus trabajos más populares retrataban los cafés multitudinarios de la ciudad francesa. Entre 1936 y 1963, Brassaï ejerció como fotógrafo para la revista Harper’s Bazaar. Fue íntimo amigo de Picasso, del que publicó numerosas fotografías suyas mientras trabajaba. Su obra fue publicada en la revista Minotaure. Falleció en 1984.

5

Obelisk and fountains in the Place de la concorde – 1933.

Sus primeras obras coinciden con el auge del surrealismo en Francia, movimiento que otorgaba un papel central a la fotografía en la creación literaria. La imagen fotográfica formaba parte del texto surrealista pues, además de ejercer la función de documento gráfico, propiciaba el desdoblamiento de la personalidad poética como sujeto y objeto simultáneamente.

A pesar de todas estas conexiones, conviene aclarar que las fotografías de Brassaï, junto con un componente claramente surrealista, tienen otro que se fundamenta en la tradición realista, y que por tanto, es ajeno a aquel movimiento artístico. Sin caer en la fotografía meramente documental, Brassaï obtenía imágenes evocadoras que condensaban la atmósfera de un momento o de una época, acercándose a la noción de lo “fantástico social” definida por Pierre Mac Orlan. Las fotografías de personajes del París nocturno, por ejemplo, se hallan en esta línea: son imágenes descritas mediante recursos poéticos. Por eso podemos decir que Brassaï no es un reportero gráfico, sino un poeta con una cámara.

4

Tarokk kartya kristaly gomb – 1933.

3

Prostitute – 1933.

Yo opino que su lenguaje nocturno le da un toque especial a sus fotografías volviéndolas más atractivas a la vista, de pronto desde el punto de vista macabro o lado oscuro de las cosas, me parece que al darle clasificación a sus obras como obras poéticas con instrumentos me parece genial, ya que el blanco y negro interpreta muy bien el silencio y a la vez muchas cosas más las cuales son inexplicables.

Fuentes:

http://www.nuncalosabre.com/2013/08/brassai-el-fotografo-de-la-noche.html

http://www.fotonostra.com/biografias/brassai.html

http://www.ecured.com/index.php/Brassai

Fecha de consulta: 11/082014.

Publicado por: Juan Pablo Cataño H.

Anuncios